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El valor no está en la IA. Está en rediseñar el trabajo.

Foto del escritor: Felipe Afanador Cortés
Felipe Afanador Cortés
23 ago
4 min de lectura

Actualizado: 29 ago

Felipe Afanador Cortés, MBA

Consultor Principal, AFCO Consulting & Associates · felipe@afcoconsulting.com


2 Conclusiones


1. La oportunidad de la IA no está solamente en automatizar tareas, sino en rediseñar cómo fluye el trabajo. Cuando una empresa conecta Estrategia × Contexto × IA × Ejecución, puede transformar procesos fragmentados en workflows que reducen fricción, mejoran decisiones y aceleran resultados.


2. La tecnología se democratiza; el contexto de cada organización no. Datos, experiencia, políticas y criterio acumulado pueden convertirse en una ventaja competitiva cuando dejan de estar dispersos y pasan a formar parte de workflows aumentados con IA.



Una nueva generación de workflows combina estrategia, contexto, inteligencia artificial y ejecución para destrabar valor que hoy permanece atrapado entre procesos, personas y sistemas.


Estrategia × Contexto × IA × Ejecución:


Una nueva manera de destrabar valor dentro de las organizaciones.


Muchas compañías están comenzando su adopción de inteligencia artificial con una pregunta aparentemente lógica:


¿Dónde podemos usar IA?



Tal vez exista una pregunta más poderosa:


¿Qué parte de nuestro trabajo deberíamos rediseñar ahora que tenemos IA?


Pensemos en el día a día de cualquier empresa tradicional. Un gerente comercial recibe información de diferentes fuentes, prepara un comité, revisa el CRM, solicita cifras, identifica oportunidades en riesgo y finalmente define acciones con su equipo.


Un área de compras compara proveedores, consulta información histórica, solicita aprobaciones y hace seguimiento.


Un equipo de servicio recibe una solicitud, busca antecedentes del cliente, consulta políticas internas, determina qué puede ofrecer y escala las excepciones.

Todos estos son workflows: secuencias mediante las cuales información, decisiones y acciones atraviesan una organización para producir un resultado.


Y allí puede estar una de las mayores oportunidades de la IA empresarial.


De automatizar tareas a aumentar workflows


Durante años hemos utilizado tecnología para automatizar tareas. La IA permite ir un paso más allá: rediseñar el flujo completo de trabajo.


En AFCO proponemos observar esta oportunidad mediante cuatro componentes:


Estrategia × Contexto × IA × Ejecución


Estrategia define qué resultado queremos mejorar y por qué genera valor para el negocio.


Contexto incorpora lo que hace particular a la compañía: sus clientes, datos, políticas, procesos, criterios y conocimiento acumulado.


IA aumenta la capacidad para analizar, sintetizar, comparar, generar alternativas y apoyar decisiones.


Ejecución convierte todo lo anterior en acciones, responsables y resultados medibles.

La multiplicación importa.


IA sin contexto produce respuestas genéricas. Contexto sin estrategia puede generar sofisticación sin impacto. Y estrategia + IA sin ejecución corre el riesgo de convertirse en otro piloto interesante que nunca transforma el negocio.


El contexto puede convertirse en ventaja competitiva


Aquí aparece una oportunidad especialmente relevante para las empresas tradicionales latinoamericanas.

Una organización con 20, 30 o 50 años de historia ha acumulado algo difícil de copiar: contexto.


Sabe cómo compran sus clientes. Conoce las excepciones. Ha aprendido qué funciona y qué no. Tiene políticas construidas después de cientos de situaciones y colaboradores con años de criterio acumulado.


El problema es que ese conocimiento suele estar fragmentado entre personas, correos, documentos, reuniones y sistemas que no siempre conversan entre sí.

La oportunidad consiste en convertir ese contexto en una capacidad organizacional que pueda alimentar nuevos workflows aumentados con IA.


Imaginemos, por ejemplo, un gerente comercial que cada lunes debe revisar 80 oportunidades.


En lugar de dedicar horas a recopilar información, un workflow aumentado podría analizar las oportunidades, identificar cambios, incorporar interacciones recientes, aplicar los criterios comerciales de la compañía y presentar las diez situaciones que requieren atención.


El gerente entonces aporta aquello donde realmente genera valor: criterio, decisión y acción.


La IA no reemplazó al gerente.


Cambió la unidad de productividad del gerente.


¿Dónde comenzar?


No necesariamente comprando otra herramienta.


Podemos comenzar identificando procesos donde coincidan cuatro condiciones:

alto impacto económico + alta fricción + mucho contexto + decisiones repetitivas.

Ventas, pricing, compras, servicio, cobranza, planeación, operaciones o gestión de proyectos pueden contener excelentes candidatos.


La pregunta para un equipo gerencial deja entonces de ser únicamente “¿qué podemos hacer con IA?” y se convierte en:


  • ¿Dónde está atrapado el valor dentro de nuestra forma actual de trabajar?

  • ¿Dónde esperamos demasiado?

  • ¿Dónde buscamos repetidamente la misma información?

  • ¿Dónde dependemos excesivamente de una persona?

  • ¿Dónde tenemos datos, pero todavía cuesta tomar decisiones?


Esos puntos de fricción pueden convertirse en el mapa de oportunidades de IA de la organización.


Dos ideas para llevar a su próxima reunión


1. No empiece por la IA. Empiece por el workflow.

Seleccione un proceso importante y dibuje cómo funciona hoy: información, personas, decisiones, sistemas, esperas y reprocesos.


Después pregunte:


¿Cómo diseñaríamos este workflow hoy si tuviéramos IA disponible desde el principio?


2. Su contexto puede ser más valioso que la tecnología.

Los modelos de IA estarán disponibles para miles de compañías. El conocimiento acumulado de su organización no.


Convertir datos, políticas, experiencia y criterio en contexto utilizable por personas y sistemas puede convertirse en una fuente real de ventaja.


AFCO Perspective


Estrategia × Contexto × IA × Ejecución


La oportunidad no consiste solamente en hacer más rápido lo que ya hacemos.

Consiste en preguntarnos algo más incómodo y mucho más interesante:


Si diseñáramos hoy nuestra manera de trabajar, con las capacidades que ahora tenemos disponibles, ¿la diseñaríamos igual?


Porque quizás la unidad de transformación no sea la herramienta. Sea el workflow.




 
 
 

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