top of page

No Estás Perdiendo Frente a tus Competidores. Estás Compitiendo en el Océano Equivocado.

Felipe Afanador Cortés, MBA

Consultor Principal, AFCO Consulting & Associates · felipe@afcoconsulting.com



Conclusiones Clave


  1. Mapea tu canvas estratégico actual antes de diseñar uno nuevo. La convergencia visual de las empresas que compiten es una señal diagnóstica: revela las dimensiones del océano rojo e identifica dónde la diferenciación es posible, ausente u obsoleta.


  2. Aplica la cuadrícula ERRC como herramienta diagnóstica, no como ejercicio de lluvia de ideas. Elimina y reduce antes de incrementar y crear. Los movimientos estructurales de Océano Azul generalmente reducen la complejidad mientras elevan las dimensiones que generan disposición genuina a pagar.


  3. El pensamiento de Océano Azul no es ausencia de análisis: es análisis al servicio de la imaginación. Las empresas que crean nuevos espacios de mercado combinan comprensión profunda de su cadena de valor con el coraje de redefinir qué significa el valor para un cliente desatendido o que aún no consume.



Cada año, miles de sesiones de estrategia en América Latina producen el mismo diagnóstico: nuestros competidores están ganando terreno, nuestros márgenes están bajo presión y necesitamos crecer. La prescripción que generalmente sigue es igualmente predecible: invertir más en ventas, afinar el producto, reducir costos y diferenciarse. Es un consejo analíticamente coherente y prácticamente agotador. La razón es simple: cuando toda una industria compite en el mismo conjunto de atributos, mejorar el desempeño en esas dimensiones genera retornos incrementales, no transformación. A esto W. Chan Kim y Renée Mauborgne lo llamaron un océano rojo: un espacio de mercado disputado donde los límites son fijos y el valor se divide, no se crea.


El diagnóstico importa más de lo que solemos admitir. En su trabajo fundamental sobre ventaja competitiva, Pankaj Ghemawat y Jan W. Rivkin establecieron que una empresa crea valor solo cuando amplía la brecha entre lo que los clientes están dispuestos a pagar y lo que cuesta servirlos, y solo cuando esa brecha es más amplia que la que pueden lograr los rivales. La intuición es engañosamente simple: no puedes capturar valor que no has creado primero. Sin embargo, la mayoría de las organizaciones dirige su energía estratégica a capturar una mayor parte de una brecha existente, en lugar de construir una fundamentalmente mayor. Compiten por los mismos clientes, usando las mismas variables, con la misma lógica de valor. El océano se vuelve rojo no porque la estrategia esté mal de forma aislada, sino porque todos ejecutan una versión de la misma estrategia simultáneamente.


"La pregunta no es cómo vencer a la competencia. Es cómo hacer que la competencia sea irrelevante."


La Estrategia de Océano Azul propone una reorientación estructural. En lugar de preguntar "¿cómo nos desempeñamos mejor en los atributos en los que compite la industria?", pregunta "¿qué atributos deberíamos eliminar, reducir, incrementar o crear?" El marco de las cuatro acciones en su núcleo es un instrumento diagnóstico, no un ejercicio de lluvia de ideas. Obliga a los líderes a interrogar los supuestos incrustados en su propuesta de valor actual, supuestos tan internalizados que ya no se perciben como decisiones.


Para hacer esto visible y accionable, considera un ejemplo concreto del mercado de asistentes de IA, uno de los espacios digitales más competitivos del mundo hoy. Claude, ChatGPT y Perplexity compiten actualmente en un conjunto bien definido de variables: precio de suscripción, profundidad de razonamiento, búsqueda web en tiempo real, capacidades multimodales, acceso de API para desarrolladores, controles de privacidad, integraciones empresariales, calidad de escritura creativa y precisión factual. El siguiente canvas estratégico muestra este panorama competitivo.



¿Qué revela el canvas? Tres jugadores. Nueve variables. Y, de manera crítica, una marcada convergencia en varios ejes: el precio, la API para desarrolladores y la precisión factual son las arenas donde los tres compiten intensamente y obtienen puntuaciones similares. Este patrón visual es el sello de un océano rojo: cuanto más similares son las curvas, más comoditizada está la competencia. El marco de Ghemawat y Rivkin llamaría a esto la erosión del valor agregado: cuando un competidor puede replicar tu posición, tu capacidad de capturar valor disminuye. En el espacio de asistentes de IA, el resultado es una incesante carrera armamentista de funciones, una guerra de precios en los niveles premium y una experiencia de usuario que se siente cada vez más intercambiable.


Pero el canvas también revela algo más interesante: las divergencias. Perplexity obtiene una puntuación excepcionalmente alta en búsqueda en tiempo real y precisión factual, mientras puntúa bajo en escritura creativa e integraciones empresariales. Claude lidera en profundidad de razonamiento, controles de privacidad y escritura creativa, pero queda atrás en integraciones empresariales. ChatGPT domina en multimodal y alcance empresarial. Estas asimetrías no son accidentales: reflejan decisiones estratégicas deliberadas. Y es precisamente en esas decisiones donde se esconde la oportunidad de Océano Azul.


"El supuesto estratégico más peligroso es que el conjunto actual de variables de competencia es fijo. No lo es. Es un accidente histórico."



El marco ERRC de Kim y Mauborgne hace esto operacional. Observa la siguiente tabla aplicada al mercado de asistentes de IA para un potencial nuevo entrante con visión de Océano Azul:


Eliminar

Reducir

Incrementar

Crear

Tiers de precios complejos que confunden al comprador

Énfasis en funciones multimodales genéricas que la mayoría de usuarios raramente activa

Especialización profunda por dominio vertical (salud, legal, finanzas)

Orquestación proactiva de flujos de trabajo autónomos

Outputs genéricos sin trazabilidad de auditoría

Complejidad de integración para usuarios no técnicos

Trazabilidad de outputs con calidad de auditoría

Co-pilotaje de decisiones estratégicas en tiempo real



El proceso es simultáneamente analítico y creativo. Requiere lo que Ghemawat y Rivkin describieron como análisis de actividades —la descomposición sistemática de la cadena de valor de una empresa para entender qué actividades generan costos y cuáles generan disposición a pagar— combinado con la imaginación para concebir una configuración completamente diferente.


La lógica ERRC aplicada al mercado LATAM


En los mercados latinoamericanos, esta lógica es particularmente urgente. La mayoría de las empresas medianas opera en industrias donde el canvas competitivo no se ha redibujado en una década. Banca minorista, seguros, servicios profesionales, logística: estos son sectores donde los incumbentes compiten en las mismas cuatro o cinco variables de siempre, y donde los nuevos entrantes pueden crear océanos azules no igualando a los incumbentes en sus fortalezas, sino haciendo irrelevantes categorías enteras de competencia.


Vale la pena ser honesto sobre los límites de este marco. La Estrategia de Océano Azul no es una fórmula. Como señalaron Ghemawat y Rivkin en su análisis de ventaja competitiva, muchas de las mayores ventajas provienen no del análisis estructurado sino de la intuición, la experimentación y el ensayo y error. El canvas estratégico es un mapa, no una brújula. Muestra dónde está la industria. No revela automáticamente hacia dónde ir. Ese salto requiere lo que ningún marco puede codificar plenamente: la capacidad de observar frustraciones del cliente que los propios compradores aún no han articulado, imaginar las restricciones que podrían eliminarse y construir una organización capaz de ejecutar un conjunto fundamentalmente diferente de decisiones en unísono.


El crecimiento, entonces, no es principalmente un problema de ventas ni de marketing. Es un problema de imaginación estratégica. La pregunta no es cómo crecer dentro de las reglas actuales de la competencia, sino cómo reescribirlas. Eso requiere líderes dispuestos a dejar de optimizar el canvas actual y empezar a diseñar el siguiente: con la disciplina analítica para entender por qué la brecha entre disposición a pagar y costo luce como luce hoy, y la visión creativa para construir una más amplia mañana.

 
 
 

Comentarios


bottom of page